miércoles 1 de febrero de 2012

Europsia, año uno

Suceso ocurrido en Europsia el 30 de enero de 2012, mientras los líderes de los países del continente, reunidos en contubernio, consagraban a sus pueblos a los principios de austeridad 

Al escuchar los primeros bostezos de la tierra se hizo un silencio casi místico entre los habitantes de Europsia, que contuvieron la respiración al unísono como si fueran a recibir un golpe seco. Las calles temblaron y el estremecimiento del aire agrietó las aceras y los arcenes. A las ciudades se les abrieron las carnes ante los ojos de los hombres, como si el tiempo cabalgase por sus calles con toda la fuerza de los siglos, desbrozando el paisaje a su paso... Completo en Diario Siglo XXI

2 comentarios:

Camisas dijo...

Saludos.

He leído tu texto y el último párrafo me ha llamado la atención. "Cuando todos hubieron salido, los millones de europsianos levantaron su mirada para ver el continente como si fueran uno sólo". Personalmente no me convence la idea de un pueblo personificado como una persona, o en otras palabras, el pueblo actuando de la misma manera y por tanto dominado de la misma idea, quizá mi rechazo viene de un propia vida laboral decepcionante desde este punto vista, ver como nos llevan sindicatos como uno, como tontos para nada.

"En ese instante retumbó un crujido oxidado y se abrió la puerta del Parlamento, y los ilustres mandatarios salieron juntos para anunciar a la multitud congregada los nuevos tiempos. Al verlos, los europsianos, aún en silencio, bajaron sus miradas y se encontraron los unos a los otros. Entonces se dieron cuenta: todos se habían vuelto viejísimos. Menos un niño, que al verse rodeado de ancianos comenzó a llorar". Este último fragmento me ha gustado mucho y poco puede decir ya que tú lo has escrito magnifícamente.

Jesús Moreno Abad dijo...

Hola Camisas.

Me alegra saber de ti. Muchas gracias por emplear algo de tiempo en la lectura de mi texto.

Pues mira, tu objeción a ese párrafo es muy oportuna porque refleja la gran contradicción de clase. Por un lado, los problemas comunes del que no tiene poder pero es numeroso (las clases populares, la ciudadanía), que exigirían esfuerzos comunes y soluciones comunes. Pero, por otro, como bien apuntas, la libertad individual, que se pierde dentro del colectivo. Chico, si marxistas, anarquistas y liberalistas llevan más de un siglo discutiendo de eso, ¡cómo no vamos a hacerlo nosotros! jeje. Un abrazo.