domingo, 8 de febrero de 2009

PALESTINA, O DON QUIJOTE Y LOS MOLINOS DE SILENCIO



Palestina, o Don Quijote y los molinos de silencio

Miren esa fotografía. Don Quijote y un molino de viento, David arrojando su piedra a Goliath, un terrorista de hierro contra un “terrorista” del futuro. Ahora que es momento de hablar de Palestina yo no encuentro palabras.

Ahora que las imágenes duras se pierden en la memoria, es hora de hablar de Palestina. Ahora que las plumas afiladas juegan por el laberinto de la audiencia a los espionajes de estar por casa, es hora de hablar de Palestina. Ahora que los políticos se ponen electoralmente serios en Galicia y Euskadi y los grifos gotean al paso de la agenda política que marca algún fontanero de Moncloa o Génova (qué sabré yo del patio trasero de la democracia), yo, periodista desafecto de la actualidad, escribo de lo que ya nadie se acuerda. Han pasado mil años, dos meses, tres semanas y un día de la masacre israelí.



Hoy la gente no se pone el palestino de la semana pasada, hoy no grita en las calles; hoy se arrullan los recuerdos con el opio de la novedad. Hoy hay futbol, qué demonios. Pero, en Palestina, los niños que siguen muertos no juegan ya, si acaso los gusanos por las cuencas de sus ojos. Y las madres posiblemente miren al vacío, sin más luz que la que entra por los agujeros de las paredes del salón, ya antes filtrada por los muros de la vergüenza que cercan Palestina. Hoy, el “runrun” de los tanques no pasea por cascotes, sino por alfombras silenciosas que mecen la siesta universal. Hoy que toca la espiral del silencio hay que hablar de Palestina.

Hoy luce el sol y reina Obama, la España de Zapatero ya cobró las facturas armamentísticas al asesino israelí (comercio ético lo llaman en Ferráz), ya algunos descubrieron la crisis al olor de los bidones de gasolina que pasean en las puertas de los ayuntamientos. Son otros tiempos y las condiciones objetivas para hablar de Palestina no se dan.

Ya no importa, lo pasado perece con el sufrimiento cuando no hay pan, circo y vísceras en los telediarios de sobremesa, y hoy, que toca hablar de Palestina, yo no encuentro palabras porque nadie me dejó un cadáver sin piernas por el que escribir y por el que llorar. Maldita sea, que asco siento por todos vosotros. Entre tanto muerto no pudisteis dejarme uno; ni tan siquiera un tullidito con cara de pena con el que pudiera yo engalanar esta columna. Otra vez será.



9 comentarios:

Tomás dijo...

El dolor de cada día, por rutinario, ya no es noticia en los medios. Pero es la principal noticia callada, silenciosa, entre lágrimas, de quienes lo han perdido todo y a todos, a algunos o a uno que lo es todo.

Palestina no es noticia pero los palestinos siguen sufriendo la vergonzante situación apuntalada por eso que llaman la comunidad internacional.

Esa imagen grita, y acusa. Grita la injusticia, la desproporción de medios, el abuso; y acusa a los asesinos y a sus cómplices necesarios.

Emotiva entrada, amigo Jesús.

SaiZa dijo...

Me ha encantado tu forma de expresar tan vergonzante situación, impresionante y lleno de verdad.
*Entre tanto muerto no pudisteis dejarme uno; ni tan siquiera un tullidito con cara de pena con el que pudiera yo engalanar esta columna.*
Terrible, pero así de real y mientras aqui toca mirar para otro lado. Un abrazo y no dejes de expresarte.
¡Salud, Memoria y Libertad!

El Observador Sarcástico dijo...

Hola Tomas y Saiza.

Gracias a los dos por vuestras reflexiones, que sin duda es lo que más enriquece este blog.

La situación es durísima en Palestina, y también es significativo comprobar como nos acostumbramos a la violencia.

Un abrazo para los dos.

arancha dijo...

Esperaba encontrar, dureza
eperaba encontrar, realidad
esperaba encontrar, reflexiones sinceras
esperaba emocionar.

Gracias una vez más por mostrarnos lo que la sociedad trata de enmascarar.

Un abrazo,

Arancha

El Observador Sarcástico dijo...

Gracias por tus palabras,Arancha. Nos seguiremos leyendo y nos seguiremos informando, claro jeje.

Un abrazo.

Tuti dijo...

Palestina, cómo me duele sentir esta opresión de sentirme inutil ante el genocidio de un pueblo...hace pocos días escribí un poema con llanto por la barbarie que nada justifica en este mundo donde tantos se lavan las manos.

Un abrazo fuerte y dejo aquí el enlace al poema donde todo es poco para decirle al mundo que Palestina nos necesita.

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-sociopoliticos/200916-ser-palestino.html

Anna Francisca Rodas Iglesias

El Observador Sarcástico dijo...

Hola, Anna (Tuti).

Gracias por tu tiempo y por tu conciencia. He leído tu poema y me ha encantado. A mí también me encanta leer y escribir poesía; leeré tu talento.

Un besote.

Arkadas de Hipokresia dijo...

El problema es que ahora es cuando muchos vemos las miserias de Palestina, cuando llevan años y años sumidos en la más profunda de la desgracia... Un saludo

El Observador Sarcástico dijo...

Exactamente, es un conflicto que se extiende a lo largo de los años... Y que de vez en cuando se pone de moda y otras veces se muere de forma anónima.

Un saludo, gracias por pasarte por aquí.