sábado, 29 de noviembre de 2008

IU O LA SONRISA DE PLÁSTICO




IU o la sonrisa de plástico


Salieron los líderes de Izquierda Unida de su IX Asamblea -que debía refundar la coalición- con una sonrisa de plástico, de esas que se colocan antes de abrir la puerta y recibir el aluvión de fotos y preguntas de la prensa. No en vano, debían explicar cómo después de dos días salían de allí, por primera vez en su historia, sin un Coordinador General; un líder que ilusionara a la militancia, cohesionara el partido y dijera a los votantes que los nuevos tiempos habían llegado a IU.


Porque todo acababa como empezó. IU salió de su “Asamblea constituyente” particular con la misma enfermedad con la que entró: sin una dirección mayoritaria y de consenso que acabase con el bloqueo político de la coalición.


Los 790 delegados que debían votar el nuevo Consejo Político Federal (CPF), otorgaron una exigua mayoría al Partido Comunista de España (PCE), cuya lista, encabezada por Cayo Lara, obtuvo un 43% de los votos y 39 asientos en el Consejo. Por detrás de éstos, se situaron la lista de IU Abierta (Llamazaristas), con un 28% de los votos y 25 asientos; Tercera vía o Nacional II, la corriente de Josep Nuet y Ángel Pérez, obtuvo el 19% de apoyo y 17 asientos; y, finalmente, la lista de No alineados y del CUT, con una representación de 5 y 4 asientos respectivamente, cerraban la composición del Consejo Político. Ante esta situación, y después de tantear infructuosamente posibles pactos, se decidió no votar a un Coordinador General que, sin una línea de flotación estable, hubiera sido una marioneta a la deriva del oleaje interno de IU.



El paciente queda, pues, anémico y entre algodones, y ahora tendrá que comenzar entre las “familias” una mesa camilla de pactos para decidir cómo se organizan las donaciones de sangre que lo estabilicen. Ello deberá plasmarse eligiendo al Coordinador por votación en el próximo Consejo Político Federal, cuyos cargos electos serán convocados, según fuentes oficiales de IU, en un plazo de mes o mes y medio. Pero, ¿quién debe convocar a este Consejo Político Federal?


Según estas mismas fuentes, al ser un hecho insólito el salir sin Coordinador de una asamblea y no estar contemplado en los estatutos, el órgano encargado de la convocatoria y gestión del partido hasta la elección será la Comisión Delegada. Esta comisión, creada por consenso entre todas las corrientes, estará formada por 14 personas proporcionalmente representativas de lo votado por los delegados, y será dirigida por Cayo Lara.


El documento votado y la renovación del partido


Lo que sí se votó, y por mayoría amplia (79%), fue un documento que vertebre la línea a seguir por la coalición a partir de ahora. Este documento es en esencia el que propuso el PCE y sostiene que "IU ha de cambiar, porque ha llegado al fin de una etapa política".


La resolución habla de una “IU anticapitalista”, que aglutine a toda la izquierda alternativa, cuyo espacio ideológico debe ser “abierto, y que abarque desde la sensibilidad comunista hasta la socialdemocracia de izquierdas, pasando por el republicanismo, el ecologismo, el feminismo y el pacifismo".


El documento, repite en numerosas ocasiones la necesidad de que se vea una IU "joven", "renovada" y, definitivamente, "útil". Ése parece ser el leitmotiv de todo el proceso, ya que en esa línea también fueron las intervenciones de los cabezas de lista de las distintas corrientes, que además se congratularon de que en la Asamblea no haya habido “vencedores ni vencidos”.

Sin embargo, comparando las personas elegidas en el nuevo CPF con el que se celebró hace cuatro años, encontramos que, de las 90 personas que lo forman, sólo 26 son nuevas. Dentro de las listas presentadas por las corrientes se repite la misma dinámica: los “llamazaristas” sólo presentan 6 personas nuevas, Nacional II incorporan a 7, mientras el PCE presenta once caras nuevas. Parece ser que la renovación y el lifting estructural de IU no va a comenzar por los cargos precisamente.


Los pactos

Pero ahora lo que importa es elegir coordinador entre el círculo de candidatos posible, y, sin mayorías suficientes a la vista, ver quién se sienta primero en el trono de la calle Olimpo cuando cese la música de los pactos.

A tenor de lo vivido desde el 2004, parece imposible que el PCE y la corriente de Llamazares se entiendan en modo alguno. Como muestra, las declaraciones del Secretario General de los comunistas, Paco Frutos, que tras la debacle electoral manifestó que “asistimos al final de una recta de varios años de política errática”, tras la etapa “sectaria, excluyente y destructiva dirigida por Gaspar Llamazares”; o también recordar la expulsión de la comisión permanente de IU de los dirigentes comunistas Francisco Alcaraz y Willy Meyer, por parte de Llamazares.


Hace 4 años, fueron los miembros de la hoy Nacional II quienes pactaron con Llamazares para darle la mayoría que lo sostuviese en el vértice de la pirámide de IU. No en vano, este grupo surgió con el objetivo de pactar, de “evitar un choque de trenes” entre ambos sectores mayoritarios, según palabras de Josep Nuet. En definitiva, surgieron con vocación de ser la ferretería de IU: de ser la llave y la bisagra. A ambos sectores les unen su discrepancia y enfrentamiento con el ala dura del PCE desde los tiempos de las dos orillas de Anguita, sin embargo hoy el pacto no es tan sencillo. Y no lo es porque el subgrupo principal de la N-II, el sector de IU Madrid comandado por Ángel Pérez, tiene cuitas pendientes con la dirección saliente.


Pese a las unánimes llamadas a la unidad y el consenso, bajo los abrigos de IU hay escondidos tantos cuchillos con acuse de recibo que parece imposible que no se corte nadie -aunque sea por puro accidente- al final de este proceso. En las últimas elecciones municipales y autonómicas (2007), la federación de IU Madrid convocó elecciones primarias entre sus militantes para dilucidar quién encabezaría las listas para comunidad y ayuntamiento. De las tres listas presentadas, repitiéndose los actores ideológicos que están en liza ahora, ganaron Pérez –para el ayuntamiento- y Gegorio Gordo –comunidad, del sector de Pérez también-, en detrimento de la lista gasparista que encabezaba Inés Sabanés.


En este contexto, en IU se impuso el “bananerismo”. Llamazares invalidó las elecciones e impuso a dedo a Sabanés, destapando la caja de los truenos entre la militancia de Madrid, que hoy podría no entender un pacto entre su jefe y Llamazares. No hay que olvidar que una ruptura con la militancia de Madrid, sería mortal para el partido, ya que de los dos diputados que hoy tiene IU uno es de esta comunidad, pero además dejaría en mal lugar a Ángel Pérez y su sector, que verían peligrar su posición privilegiada en la federación madrileña. También hay que tener en cuenta que hoy las relaciones entre N-II y el núcleo más blando del PCE son satisfactorias, y por tanto, pactando un coordinador neutral podría darse un acuerdo. De la Nacional II dependen muchas cosas, pero si se llega al Consejo sin acuerdo previo tendrá que decidirse entre Tirios y Troyanos sin contraprestación política. El tiempo les apremia.


Los otros grupos en esta partida de ajedrez son el CUT de Sánchez Gordillo y los No alineados de Haizea Miguela, ambos tienen perfiles muy distintos, ya que el CUT se entendería bien con el ala dura del PCE pero no con los demás, y los de Haizea son una incógnita. En cualquier caso, pueden ser convidados de piedra si el PCE consigue pactar con N-II, pero si hay pacto contra el Partido Comunista, serán recibidos por éste con alfombra roja, ya que su minoría sería clave para controlar el politburó federal.


El tictac del reloj está en marcha y, dentro de un mes, IU tendrá Coordinador y una última oportunidad para convencer a la sociedad de su utilidad.


viernes, 21 de noviembre de 2008

TRILOGÍA DE SUEÑO Y GUERRA


Parte I. La santa de los ombligos secos

Mi niña, no llores...

- le decía Don Manuel

arrullando a la pequeña-,

estaba pálida como la vieja luna

y febril como una estrella.


Ella se agarraba con sus dedos al amanecer

con las fuerzas de sus cinco añitos de vida.

¡Oh Don Manuel! mójele la cara,

que una brisa fúnebre ya pasea

de cuerpo presente por la casa.


En la calle, el pueblo se agitaba.

Descalzas romerías de ateos esperaban

¡que la pequeña santa no muriera

que el pequeño ángel los tocara!


Libertad entró en la habitación

con una túnica blanca, del color de su mirada,

blanca, blanca como su bandera, como su fantasma...


Llorole al oído a Don Manuel profecías exhaladas:

“Don Manuel, fuera el aire ya se ha parado a escuchar

como el odio aprieta las miradas,

y por las nubes, una extraña viudedad

anda desdibujando las montañas”.


Se oyen todas las respiraciones

y los pueblos cierran sus ventanas,

un grito afilado musita entre las hojas viejas de los álamos...

¡son los hombres matando sus remordimientos

momentos antes de matar a sus hermanos!".







Parte II. Amanecer de cielo rojo moribundo


Amaneció en los cuarteles un sol negro de puertas abiertas,

y en las celdas se fueron pintando cementerios sin verjas,

fastuosas tumbas y solitarias cunetas son las camas de las dos Españas,

falsos cristos de escayola bajan de la cruz y empuñan las armas.


La pequeña santa yace muerta

en brazos de Don Manuel Azaña,

se postra el aire ante la mortaja

de alma seca y republicana.


En campo abierto los hombres se hunden en la tierra,

como raíces negras que se riegan de rencores enfrentados.

Arriba, llora un cielo rojizo con un mirar tan mojado

que hasta las tierras de los campos se apelmazan,

contagiadas por el miedo que desprenden los soldados.


Los ojos descorazonados retorcidos a balazos,

enterrada bajo un olivo yace la pequeña,

sepultada junto a Lorca,

con millones de ideales que levantan los arados,

de la tierra pululan los huesos, testigos de los sueños robados



Parte III. Cuántas veces se mata a una santa

Se escriben lánguidas y temblorosas las letras previas,

que se despiden de las horas póstumas en una celda

esperando que el grillete parta el cuello de la última tristeza,

cuando se le entrecorta el lloro a la respiración postrera.


El aire no llega a besar los labios pero sabe a sangre yerma,

momentos antes de que la vida penda

de un hilo de vida, embarrado de tragarse lágrimas secas.


Por el garrote, vil vaga un demonio en su cruz,

vomitando horrorizado su propia alma en pena,

por cada ciego rincón de una maldita sentencia.


Libertad, ¿dónde andabas?,

si no es escondida en tu extraña viudedad,

echabas de menos la república de las letras,

murió un poco más un dos de Marzo del setenta y cuatro...

la lloran los fusilados, la lloran los cuerpos de los exiliados,

y la familia del último ejecutado.


lunes, 10 de noviembre de 2008

"UN TRISTE CAPÍTULO DE LA HISTORIA AMERICANA"


Les voy a contar la historia de Josef K., un hombre arrestado por un delito que ni el mismo conocía. El día de su detención, a Josef no se le leen sus derechos ni se le permite explicarse. No es acusado formalmente; sólo es enjaulado como un pajarillo tembloroso al que se le encierra, sin ser asistido por más derecho que el que todo hombre tiene a sentir miedo. Cada día, Josef preguntó por su situación a la justicia, apeló a los más altos valores y a las más insignes instancias. Pero la justicia debió enmudecer años ha por una afonía mal curada, ya que nunca hubo respuesta.

En las prisiones de Guantánamo y Abu Ghraib, hay centenares de detenidos en esta misma situación, desde hace años. Detenciones indefinidas, sin cargos ni juicios. Centenares de personas incomunicadas y torturadas por el imperio del terrorismo de estado y el fundamentalismo de mercado.

En Guantánamo, hay cuatrocientos seres humanos que jurídicamente no están ni vivos ni muertos. Agonizan dentro de un limbo creado por el mayor imperio liberal de la historia, por la tierra de los sueños y las oportunidades: por los Estados Unidos de América. El año pasado, un tribunal estadounidense dictaminó que estos presos no tenían derecho a recurrir su detención ante ningún tribunal norteamericano, ya que son extranjeros “en un lugar sobre el cual EEUU no tiene soberanía”, decía la sentencia. Por tanto, presos del estado de excepción del poder ejecutivo estadounidense y huérfanos de los demás poderes. Meras figuras retóricas, ahorcadas en el espacio físico existente entre unas instituciones “demo-dictatoriales” y un pueblo asustado, que metió la cabeza bajo el ala tiránica de la administración Bush.

¿Quién podría haberse imaginado este atentado a los derechos humanos y a la justicia? Sin duda, Frank Kafka en 1925, cuando nos contó la historia de Josef K. en “El Proceso”, describiéndonos la mayor mentirá jamás contada por el hombre: el imperio de la ley y la justicia.

Hoy, Estados Unidos corona a su primer presidente de raza negra. Barack Obama declaró en campaña que “Guantánamo era un triste capítulo de la historia americana”, veremos si también es el primer presidente con ojos en la memoria. Es hora de cerrar “El Proceso” neocon.

martes, 4 de noviembre de 2008

ESTACIÓN DE PASO


El metro avanzaba con ese murmullo perezoso con el que las ruedas metálicas rozan los andenes tempraneros de los lunes. Todo lo demás era silencio gris en el vagón.

Los viajeros respetaban el luto del fin de semana callados, cabizbajos y medio dormidos. Unos miraban el negro paisaje de los túneles, otros se evadían de la realidad cerrando los ojos de forma somnolienta, pero sin llegar nunca a dormirse, y sólo uno, al fondo del todo, leía el periódico.

Ese hombre, que estaba de pie con una frondosa gabardina en la mano y un maletín que parecía más la pesada bola condenatoria de un fantasma de sábana blanca, pasaba las hojas sin pasión, con cadencia, como ojeando los titulares, que nunca traían nada bueno, con desgana. De pronto, los ojos le brillaron y sus manos comenzaron a temblar y a tratar de doblar el periódico para no perder la página que le interesaba. Una vez lo consiguió, buscó algo por los bolsillos de la gabardina.

Yo seguía mirando. Ese hombre, que no se había distinguido de los demás viajeros más que por su periódico, en esos momentos, transmitía una vitalidad inspiradora; un calor y una fuerza que iluminaba el vagón. Nadie más miraba, pero la gente se movía inquieta, como si esa energía les estuviera removiendo el letargo del lunes.

Por fin sacó lo que buscaba; ¡parecía un billete de lotería! Se le veía excitado y, casi jadeante, puso el billete junto al número que publicaba el sorteo de ayer. Se frotó los ojos, lo miró y... no pude ver más porque el tren llegó a la estación y los viajeros se levantaron. Entre las cabezas despeinadas, que buscaban las puertas amontonándose como ovejas, yo buscaba al señor de la gabardina y su brillo inspirador. Entonces, vi como el caballero dobló su chaqueta y como rompió el décimo y como, cuando las puertas del tren se abrieron, todos nos bajamos grises y sombríos camino de nuestros puestos de trabajo.